El documental «El otro Sahel» muestra otra imagen de una región reducida a «zona de conflictos», por Jean Sovon – 27 de agosto de 2025

En el Sahel, el arte y el emprendimiento cultural son herramientas de resistencia y transformación social

Artistas, creadores y emprendedores culturales del Sahel. Captura de pantalla de documental.

El Sahel, que se extiende desde el Atlántico en la costa oeste de África hasta el mar Rojo, en la costa este de África, suele quedar reducido en los medios a una región marcada por conflictos armados y una crisis de seguridad.

Sin embargo, también es una zona cultural inmensa y variada desconocida más allá de sus fronteras. Una comunidad de artistas, creadores y emprendedores culturales intenta dar una imagen más matizada y diferentes de la región, y el resultado es el documental  titulado «El otor Sahel – Resiliencia de los artistas de Mali, Níger y Burkina Faso» rodado por Joël Hevi, periodista y emprendedor cultural creativo togolés.

En la película, producida en el marco de la Beca de Medios de la Unión Africana, Joël Hevi cuenta el recorrido de artistas que combinan resiliencia y creatividad ante los desafíos en tres países del Sahel: Mali, Níger y Burkina Faso. Global Voices lo entrevistó presencialmente, y nos explicó las razones que subyacen en la realización de su proyecto.

Jean Sovon (JS): ¿Cómo se te ocurrió la idea de dar preferencia a la cultura en el Sahel?

Joël Hevi (JH): El Sahel se reduce con demasiada frecuencia a un mapa de crisis, conflictos y catástrofes en los relatos dominantes. Esta representación simplista oculta la riqueza de las historias humanas que ocurren allí cada día. Los artistas y creadores que he conocido son constructores, visionarios que transforman las limitaciones en oportunidades. Para mí, contar sus historias es mostrar otra faceta de la región, donde la resiliencia, la creatividad y el sentido de comunidad son motores de un cambio sostenible.

Mi objetivo con El otro Sahel era dar voz a estos actores, a menudo marginados, y mostrar que, detrás de las dificultades, hay iniciativas que reinventan la cultura y la sociedad. Al dar espacio a estas historias, el documental invita al espectador a deconstruir los estereotipos y a percibir el Sahel como una región dinámica y creativa, donde los propios habitantes son los autores de su historia.

JS: ¿Cómo se convierte el arte en un medio de comunicación para los artistas sahelianos?

JH: Estos creadores de Mali, Burkina Faso y Níger usan el arte como un lenguaje universal que puede trascender fronteras, unir comunidades y crear espacios de expresión y diálogo.

Además, el arte es también una herramienta concreta de transformación social. Las iniciativas culturales estimulan la economía local, refuerzan la solidaridad comunitaria y permiten a jóvenes y mujeres encontrar un espacio para expresar su voz y su creatividad. A través de las iniciativas que he visto, por ejemplo, en el espacio Boul Yam de Uagadugú, capital política de Burkina Faso, el arte se convierte en un poderoso impulso para dar voz a las aspiraciones y realidades de los más jóvenes y de las poblaciones locales. Es el caso del festival Les Récréâtrales, celebrado del 24 de octubre al 2 de noviembre [de 2024] en Uagadugú.

Ese festival fue una oportunidad para que los artistas hicieran valer su resistencia ante las crisis.

JS: ¿Cómo traspasa este documental los estereotipos que hay en los medios internacionales?

JH: Los relatos dominantes suelen representar al Sahel únicamente a través del prisma de la violencia y la inestabilidad. El otro Sahel ofrece una perspectiva opuesta, que destaca la vitalidad cultural y la creatividad de sus habitantes. Muestra a artistas y emprendedores culturales que innovan, organizan proyectos colectivos y preservan su patrimonio a pesar de las crisis. Esta representación demuestra que el Sahel es un espacio de vida, ingenio y oportunidades, lejos de la imagen única de fragilidad.

El documental también rompe con la idea de que la cultura no puede coexistir con las dificultades económicas y de seguridad. Muestra que el arte y el emprendimiento cultural son herramientas de resistencia, reapropiación y transformación social. Al dar voz a los actores locales, la película reequilibra el relato internacional e invita al espectador a ver el Sahel como una región rica en talentos, iniciativas e historias humanas inspiradoras.

En la película (3:56), Zabda, artista burkinabé y promotor del espacio Boul Yam en Uagadugú, habla de las prácticas artísticas y descubrimientos culturales, iniciativas que se reúnen en el seno de ese espacio.

Otro ejemplo de iniciativa es el de Zerbo Siaka, conocido como Fasky, artista fotógrafo que destaca su proyecto de exposición fotográfica, por el que llama la atención de todos sobre cuestiones sociales y de derechos humanos, en particular los de las mujeres.

JS: ¿Qué obstáculos debieron superar en la producción del documental?

JH: Quería contar sobre otro Sahel, de los creadores, pero la realidad sobre el terreno pronto se impuso a mi intención. Comprendí que documentar la resiliencia exigía ante todo sortear la inseguridad, ya que los viajes por carretera entre ciudades, antes posibles, se habían vuelto demasiado arriesgados.

El nivel de vigilancia de las autoridades también creó una forma sutil de censura. Enfrenté rechazo y dudas de dos artistas con trayectorias muy atípicas. En cada entrevista, tuve que ganarme la confianza de las personas para que se abrieran sin miedo. En algunos casos, tuve que recurrir a amigos periodistas para llegar a esas voces auténticas.

Paradójicamente, estas dificultades reforzaron el mensaje de la película. Demuestran que la creatividad y la resiliencia son fuerzas que persisten incluso en las condiciones más difíciles.

JS: ¿Cuál es el principal mensaje que tus espectadores deben recibir?

JH: El mensaje central es que la resiliencia y la creatividad están profundamente arraigadas en las sociedades del Sahel. Cada proyecto artístico, cada iniciativa cultural actual es una respuesta directa a las dificultades cotidianas y un acto de transformación social. Los espectadores deben comprender que el Sahel, más allá de las crisis que atraviesa, es lo que sus habitantes hacen con valentía, imaginación y solidaridad.

Me gustaría que el público también recordara la importancia de dar voz a los actores locales y valorar sus iniciativas. Detrás de las dificultades, hay historias de esperanza y creatividad que merecen ser contadas. El documental anima a mirar el Sahel de otra manera, a celebrar sus voces y a comprender que la cultura es un verdadero impulso de cambio, capaz de transformar vidas y comunidades.

Jean Sovon es el editor regional de Global Voices para el África subsahariana francófona. Periodista especializado en derechos humanos, ámbito al que a menudo aporta su experiencia a través de sus investigaciones, análisis y artículos. Sociólogo de formación, también le apasionan las cuestiones electorales, la buena gobernanza, la prevención de conflictos, la paz y la seguridad y las relaciones internacionales. Antes de trabajar en Global Voices, Jean colaboró con varios medios de comunicación en línea en Togo y en la subregión de África Occidental.

La versión original en francés de este artículo se publicó inicialmente en Global Voices en Français. Esta traducción al español, realizada por Gabriela García Calderón Orbe, se publicó inicialmente en Global Voices en Español.

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