Concentración corporativa y la extrema derecha en América del Sur
A principios de este año, en la Amazonía brasileña, una coalición de 14 grupos indígenas se rebeló contra un decreto gubernamental que buscaba la privatización de la vía navegable entre Itaituba y Santarém —dos localidades del estado de Pará— y contra un proyecto público para dragar el río Tapajós. La gigantesca empresa comercializadora de materias primas Cargill controla los puertos de ambas ciudades, que actúan como nodos clave de la infraestructura logística a través de la cual la soya cultivada en la selva tropical y la sabana se envía a los mercados mundiales, principalmente en Europa y el norte de África. En 2022, alrededor del 13 por ciento de toda la soya exportada por Cargill desde Brasil se envió desde Santarém, incluyendo casi dos tercios de los granos cultivados en la selva tropical.
Los grupos iniciaron la protesta acampando frente a una terminal de Cargill en Santarém y exigiendo que el Gobierno cancelara tanto la privatización del río como su dragado. Las comunidades alegaron que los planes, sobre los que no se les había consultado, suponían una amenaza directa tanto para sus medios de vida como para la rica biodiversidad de la región, con el riesgo de que se liberara mercurio nocivo desde el lecho del río. En su momento álgido, el campamento contó con más de mil personas. Tras poco más de un mes, el Gobierno accedió a satisfacer sus demandas. La reacción de la prensa dominante fue de conmoción y horror.
El episodio pone de relieve el papel fundamental que desempeñan las empresas multinacionales en los conflictos en torno a la Amazonía. Al analizar el auge de la soya sudamericana en el bioma y más allá, podemos empezar a comprender las formas en que la concentración empresarial en una de las principales actividades de exportación de la región ha contribuido tanto al surgimiento de un bloque agroindustrial de extrema derecha como a las movilizaciones populares en defensa del medio ambiente. Mientras que en una de mis columnas anteriores analicé cómo las políticas orientadas al «ahorro de suelo» ayudaron a crear las condiciones para el bolsonarismo, aquí abordaré otro factor crucial en la evolución política de Sudamérica: las relaciones de poder dentro de las cadenas de suministro.
Fernando Rugitsky es profesor titular de Economía en la SOAS University of London. Escribe Meridional, una columna de Phenomenal World.
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